El pozo de la Fervencia y la toponimia

Foncebadón, una Fervencia en el Camino. Por Abel Aparicio

Son muchas las veces que escucho decir «Este fin de semana estuve en la Cascada de la Fervencia», o veo escrito en carteles oficiales, periódicos o en internet «Cascada de la Fervencia». Hasta hace poco tiempo desconocía que fervencia fuese una palabra propia del leonés, cuya traducción al castellano es cascada. Por lo que, al decir «Cascada de la Fervencia», estaríamos diciendo «Cascada de la Cascada».

Esta forma de redundancia toponímica no es nueva, y ocurre de manera natural cuando los hablantes dejan de conocer el significado de una palabra. Para referirse a lo mismo, pasan a emplear otra voz con idéntico significado, que en ocasiones se añade a la anterior. Pero este no sería el caso, ya que los habitantes de Foncebadón sí conocen el significado de la palabra fervencia. Aquí el problema radica en que a causa de la desprotección y del nulo estudio por parte de los organismos oficiales de toda una lengua –en este caso la leonesa– y de la toponimia en ella fraguada, a la hora de poner carteles o imprimir mapas no se consulta a los habitantes de cada zona, que son los depositarios de un conocimiento secular del territorio.

Intrigado con el asunto de la toponimia de Foncebadón a raíz de conocer que fervencia es leonés, hace un año encuesté a los tíos de un amigo. Sus nombres son Avelino y Benita Serafín, ambos naturales de Foncebadón. Avelino estuvo viviendo en el pueblo hasta los 32 años y ella emigró más joven, a los 16. Estas Navidades decidí acabar el trabajo que había empezado y me acerqué de nuevo a su casa de Astorga para que me dijesen el nombre del resto de las zonas de Foncebadón que en la primera entrevista no anoté.

Cuando llegó el momento de referirse a la fervencia, lo que escuché en palabras de Avelino fue esto: «Aquí siempre se sintió decir El Pozo la Fervencia, no sé de dónde sacan ahora lo de llamarle “Cascada de la Fervencia”», mientras su hermana asentía.

Pero no sólo eso: Avelino y Benita me dijeron el nombre de más de cien zonas en las que se divide su pueblo, la inmensa mayoría de las cuales sigue manteniendo su topónimo en leonés. Claros ejemplos de ello son El Prao de la Lloba (de la loba), El Prao del Vieyo (del viejo), Las Llameras de la Fuente (llama o llamera en leonés es una zona húmeda, generalmente de prados), Las Tierras del Espantayu (espantajo, espantapájaros), L’Acebal (lugar donde hay acebos), La Mata las Artigas (artiga, terreno que se gana al monte quemándolo y rompiéndolo), El Reguero las Muévedas (muéveda, desprendimiento o avalancha de nieve), La Degullada (collada o paso entre dos alturas), Las Tierras de la Chanada (una chana o chanada es una zona llana), más un largo etcétera.

Seguí hablando con ellos sobre los pueblos de alrededor y los largos paseos que daban cuando vivían por allí, como por ejemplo Mataveneiro (Matavenero), Villaciervos (Villar de Ciervos) o Funfría (Fonfría).

Como pueden ver, preguntando por estos nombres, podemos conocer por qué a una zona se le llama de una forma determinada. Ahí, entre otras muchas, radica la importancia de conocer una lengua, con sus características y rasgos, alejados de intereses políticos que no dejan de ser efímeros. Conociendo un poco la lengua leonesa, conoceremos un poco más la tierra que pisamos y lo que de ella se escribe, así como muchas de las palabras que usan nuestros abuelos, tíos, padres y, aunque no nos demos cuenta, nosotros mismos, al utilizar términos como falispas de nieve, arramar, manzana roya, filandón, o nombres de pueblos como Fontoria de Cepeda (Fontoria, fuente de oro) o Braña (pasto o prado alto).

La lengua sirve para eso, para entendernos con nuestros semejantes y para entender a nuestros semejantes. No queramos destruir lo que fue nuestro durante tanto tiempo y que hoy, aunque en mucha menor medida, podemos seguir viendo, como por ejemplo, cada vez que nos acerquemos a Foncebadón y a su pozo, donde podemos observar una preciosa fervencia.

El significado de estas palabras y de otras muchas, me lo facilitó Fernando Álvarez-Balbuena, lingüista y profesor de la Universidad de Oviedo.

 Abel Aparicio González, en San Román de la Vega, a 18 de enero de 2012

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6 respuestas a El pozo de la Fervencia y la toponimia

  1. José Luis dijo:

    El Artículo está muy bien, aunque tenemos algunas dudas sobre algunas de las traducciones que se dán, por ejemplo, Fonfría es el nombre del pueblo en Leones ya que la traducción al castellano es Fuente Fría. La traducción de Fervencia es correcta, pero no por que se denomine a la caida de agua sino al efecto que hace al caer en el pozo, que parece que hierve, es decir en leones Ferve(hierve). También hay que tener en cuenta que en esta zona se mezclan terminos Asturleoneses con los términos galáicos, predominando por supuesto el Leonés. Un ejemplo es que en Gallego el término Fervenza es cascada por el efecto que hace el agua al caer.
    Esta es la Traducción de Fervencia según: Diccionariu de la Llingua Asturiana (DALLA)
    fervencia, la: sust. Aición y efeutu de ferver.

    Un saludo y gracias por interesarte por nuestro pueblo y su cultura.

  2. santiaguin dijo:

    Hya una cascada muy guapa a la que se puede llegar desde Carracedo de Compludo, es muy fácil encontrar en la red información sobre cómo llegar. Aunque no sea en Maragatería, o sí porque pertenece a Santa Colomba creo, o casi… el caso es que está al lado y creo que vale la pena visitarla. Se llama Gualton y tiene una curiosa cueva a la derecha. Aunque tuve la mala suerte de visitarla una vez sin agua y otra con un chorrín.

    • David A. Fdez. dijo:

      Hola Santiaguín:
      El “Gualtón” está dentro de los términos de Manjarín y Labor de Rey que pertenecen a Santa Colomba de Somoza, aunque la ruta más facil para acceder a ella es desde Carracedo de Compludo, ya en el Bierzo.
      En el año 2000 unos amigos y yo pasamos una noche cerca de la cascada y la mañana siguiente nos bañamos en ella (conservo alguna foto). Es un paraje espectacular.
      La mala suerte fue que a un amigo le pico algo en la pierna y a mi en la cara y tuvimos una hinchazón varios días.

  3. Santiaguín dijo:

    Bueno ¿Passateis la noche al lado de la cascada, en la cueva, pegados? Yo creo que no dormiría muy bien si durmiera al lado, por si me levantase como se levantan los niños pequeños que durmieron oyendo un grifo abierto.
    A ver si tengo la suerte de visitarla con buen caudal, aunque visto lo visto hasta el año que viene de momento nada

    • David A. Fdez. dijo:

      No Santiaguín. Dormimos en el valle que queda hacia la derecha mirando a la cascada, donde hay una pequeña pradera al lado del rio. Más arriba por este valle se encuentra otra cascada en forma de cola de caballo que también es bonita. Es dificil ver el “Gualtón” con buen caudal salvo después del deshielo de una buena nevada porque su cuenca es pequeña.
      Un saludo. David Andrés

  4. Pingback: Marcha senderista entre Foncebadón y Poibueno pasando por la Fervencia | Blog del tamboritero maragato

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